Etnoporno, un problema que está cada vez más presente en México

Se le conoce como “etnoporno” a un tipo de pornografía que utiliza a las chicas indígenas como un objetivo de fetiche. Lamentablemente muchas de ellas se han convertido en víctimas de una explotación sexual de la cual no están conscientes.

Las leyes y los grupos feministas no se quedaron con las manos cruzadas cuando se enteraron del caso en Chiapas de una niña de tan solo 13 años, a la cual su profesor de secundaria le había regalado un celular a cambió de que ella le mandará fotos desnuda, los días pasaron y  después una mujer de otro estado la contactó por redes sociales, extorsionándola para pedirle más fotos y videos, las cuales se fueron haciendo cada vez más prometedoras para la pobre niña, hasta llegar al punto de masturbarse y más. La pequeña “María”, estaba amenazada, así que estaba asustada y no sabía qué hacer.

Sus padres no tenían idea de lo que pasaba, hasta que otra niña más pequeña, de 10 años de edad les confesó asustada a sus padres que María la trataba de convencer para enviar videos y fotos de ella desnuda, el pueblo se enteró y María reveló que la habían obligado a hacerlo.

En el caso del maestro, varias personas de la comunidad lo querían linchar pero el padre de María prefirió que todo esto se tratara ante la ley “porque matar al maestro habría sido aceptar que éste había violado a su hija”.

Otras personas sugerían que María había sido la culpable ya que ella fue la que había enviado las fotos. Sin embargo, esto causó que la abogada feminista, Martha Figueroa, quisiera unirse al caso de forma voluntaria y para luchar por los derechos de la menor, manifestó que:

“La familia no recibió ayuda en el Ministerio Público en un principio. Después quisieron registrarlo solo como abuso sexual no grave. Además, como era electrónico y es algo muy nuevo, no sabían cómo hacerlo”, le explicó a BBC Mundo.

En respecto con la culpa que se le asignaba a María, Martha expresó “no, esto es un crimen del maestro. Y es agravado porque está corrompiendo a menores y abusó de su poder como maestro”, y también mencionó que ya fue arrestado, después de unos cuantos meses “no se sabe si cumplirá sentencia porque ha interpuesto un recurso. Pero es un logro que al menos por ahora esté tras las rejas y no todavía enseñando en la escuela”.

A partir de ello los grupos feministas y el gobierno de México han tratado de parar el problema. Incluso ya se manifiesta en el Código Penal mexicano que, “al que fije, grabe, imprima actos de exhibicionismo corporal, lascivos o sexuales en que participen uno o más menores de dieciocho años, se le impondrá la pena 10 a 14 años de prisión y de 500 a 3.000 días multa”.

Una organización feminista que lucha contra la violencia sexual en la red, encontró más de 800 vídeos, en los cuales ninguna de las niñas y mujeres que participaban en ellos habían dado su consentimiento en Chiapas. Al mismo tiempo encontraron 122 “mercados de explotación de imágenes”, donde publicaban a las chicas en blogs, otras redes sociales, etc. Haciéndolas cada vez más vulnerables ante la sociedad, además, en algunos puestos de películas piratas se pueden observar que en las secciones más escondidas del establecimientos hay DVDs de este tipo y tienen la inscripción “en este material pueden aparecer personas que quizá conozca. Se recomienda discreción”.

Como generalmente las chicas indígenas no cuentan con internet no se dan cuenta de lo expuestas que se encuentran.

E.M.A.

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