Las medallas de los panamericanos en Lima lucirán representativas imágenes culturales del país andino

Lima, a 11 de julio de 2019.- El oro, la plata y el cobre, metales con los que Perú tiene un vínculo milenario, engalanarán el pecho de los ganadores de medallas durante los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2019, que además lucirán imágenes representativas de la rica historia del país andino.

“Oro, plata y cobre del Perú para los campeones de América”, señala el lema con el que la organización de los Juegos presentó los galardones que se entregarán durante la competencia continental.

Fabricadas por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), la organización entregará un total de 4.941 preseas, de las cuales 1.582 serán de plata y de oro, en cada caso, y 1.777 de bronce (que es una aleación de cobre y estaño).

Cada medalla tiene 80 milímetros de diámetro, 6 milímetros de espesor y un peso aproximado de 320 gramos; además, los discos tienen una base de cobre puro y, en cada caso, están bañadas en oro de 24 kilates, 950 de plata, y cobre en las de bronce.

“Estamos muy contentos, porque estas medallas premian a los atletas que se van llevar un pedazo de Perú”, señaló el presidente de la SNMPE, Manuel Fumagalli, antes de asegurar que los peruanos deben estar “orgullosos” de su tradición minera de miles de años.

De acuerdo con lo mostrado durante la presentación, la medalla de oro tiene una representación de la famosa piedra de los 12 ángulos, que se encuentra en una construcción incaica en el centro de la ciudad del Cusco, la antigua capital del imperio de los Incas.

La medalla de plata lleva una imagen de la fortaleza prehispánica de Kuélap, una imponente construcción de la cultura Chachapoyas, en el nor-oriente peruano, y la de bronce al “candelabro”, un gigantesco geoglifo que se encuentra sobre una duna a orillas del océano Pacífico en la península costera de Paracas.

Las medallas paralímpicas muestran, por su parte, una representación de las escalinatas y la entrada al templo principal del sitio arqueológico de Pachacamac, el gran oráculo inca de la costa peruana, en el sur de Lima.

Todas las medallas tienen en su parte posterior la imagen de un quipu, las cuerdas anudadas que se usaron desde épocas prehispánicas como método contable y memorístico, que implican un tipo de “escritura” cuyo significado es aún un enigma.