Misterios del Cerro del Curutarán, Michoacán

Jaconá, Michoacán, a 05 de julio de 2019.- Este cerro para los mesoamericanos del centro y del sur de México era un punto de reunión para hacer ceremonias religiosas de juegos de pelota, así como para intercambiar mercancías. Los antiguos mesoamericanos consideraban que la cima del cerro estaba lo más cerca de los dioses, por lo que era una zona ceremonial.

Actualmente, hay lugares sagrados que la gente ha acuñado con el tiempo, por lo que en la parte alta hay una planicie rodeada de piedras en forma de círculo y en el área alta se encuentra una cruz con una plazoleta rústica de rocas en forma de círculo.

En este cerro se pueden encontrar restos arqueológicos que son muy similares a los de las ruinas de Zaragoza en La Piedad, donde el ritual funerario también se efectuaba enterrando a sus muertos apilándoles rocas, para proteger los restos humanos de los depredadores, pero sobre todo como una especie de monumentos para trascender el tiempo.

Entre las similitudes podemos encontrar que practicaban el juego de la pelota, y utilizaban puntas de obsidiana que se usaban como lanzas, cuchillos, agujas de coser, hachas, etcétera. Al igual que en estos sitios arqueológicos los antiguos pobladores usaban al Cerro del Curutarán como un lugar de observación, ya que desde esta altura podían mirar si se acercaban ejércitos enemigos.

En las colinas y en algunas pequeñas cuevas se encuentran pinturas prehistóricas de sus antiguos pobladores, cazadores, animales, etcétera, que describen como vivían sus habitantes, nacían y morían.

Las piezas arqueológicas más valiosas las tiene en posesión el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), como la pieza de “Los jugadores de pelota”, que tiene tres mil 400 años de antigüedad.

A demás de eso este impresionante cero cuenta con una impresionante leyenda atrévete y descubre las maravillas, Misterios de Michoacán.