Ciudad de México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador señaló esta mañana en su conferencia matutina que “es realmente una vergüenza, una prueba irrefutable de que estábamos sometidos a un gobierno autoritario, antidemocrático, que violaba los derechos humanos. El Estado era el principal transgresor de esas garantías”.

Reiteró que en su gobierno no se espía, se respetan las libertades.

“Tenían equipos sofisticados para escuchar todas las llamadas telefónicas, no sólo de la persona que era el blanco, sino de todo su entorno. Desde luego me espiaban durante uno, dos años; bueno, mucho más, pero ahora se da a conocer que también vigilaban a mi esposa, a mis hijos y hasta al médico que me atiende, al cardiólogo. ¡Ya esto no sucede!, el gobierno no espía a nadie, ni a los opositores, y no hay censura para los medios de información; a nadie se le limitan sus libertades.”

Recordó a Nazar Haro y cuando él se desempeñaba de director del Instituto Nacional Indigenista (INI) en Tabasco: “este policía político me espiaba, en 1978, 1979. Cuarenta y tres años. Entonces, imagínense si yo voy a estar presentando denuncia por eso.

“La política es un imperativo ético, por eso desapareció el Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional); lo que hay de inteligencia tiene que ver con el combate al crimen, es para proteger a los ciudadanos, no para espiar a opositores, a periodistas, a dirigentes políticos y partido, a dueños de grandes empresas, a las iglesias.”

Al preguntarle si el contrato con la empresa israelí propietaria de Pegasus se mantenía vigente, dijo desconocerlo. No obstante, “si existe, hay que cancelarlo. Yo no creo que exista, pero de todas maneras hay que revisar; de lo que no tengo duda, repito, es de que nosotros no espiamos a nadie.”


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