Un concejal pierde una oreja de un mordisco en el fin de semana más violento en Hong Kong

Hong Kong, a 3 de noviembre de 2019. – La noche en Hong Kong acabó con una camiseta negra del Real Madrid llena de sangre. A su dueño le acababan de arrancar media oreja izquierda de un mordisco. El trozo de hélix, el borde externo del pabellón auricular, cayó a las baldosas de piedra de la calle. Es la imagen que cerró la semana número 22 de protestas, la más violenta en la ex colonia británica.

La escena comenzó el domingo por la noche con una discusión a la salida del centro comercial Cityplaza, en el distrito de Tai Koo. Según el diario ‘South China Morning Post’, dos hermanas y el marido de una de ellas, a favor de las proclamas de los manifestantes pro democráticos, salían del edificio después de cenar cuando empezaron a discutir con otro hombre, partidario del Gobierno central de Pekín. La situación se tensó hasta el punto de que el hombre sacó un cuchillo y se enfrentó a la familia. Entonces, la multitud que estaba presenciando lo ocurrido, se abalanzó contra el agresor.

Un día antes, Hong Kong volvió a arder. Hubo barricadas, mucho fuego, cristales rotos por todos lados y ataques a comercios que los activistas consideran simpatizantes al sistema chino y no a las demandas democráticas que ellos piden. También asaltaron la sede de la agencia estatal de noticias, Xinhua. La Policía tomó las calles e intentó controlar la situación. Pero no fue fácil. Los agentes respondieron con gases lacrimógenos, cañones de agua y golpes a los cócteles Molotov que les lanzaban. En estos cinco meses de altercados no se había vivido una situación tan extrema. La noche del sábado acabó con 200 detenidos.

Echando la vista unos días atrás, la mecha de las protestas violentas de este fin de semana se encendió el martes, cuando las autoridades de Hong Kong vetaron al rostro visible de las protestas en su candidatura a las próximas elecciones locales de la ciudad financiera que se celebrarán el 24 de noviembre. Se trata de Joshua Wong, el activista de 23 años que lleva desde su adolescencia echando un pulso al férreo control de Pekín.

“Me convierto en el único candidato que se le ha prohibido participar en las elecciones del Consejo de Distrito. La decisión de prohibirme dirigir un cargo está claramente impulsada por la política”, dijo Wong en su cuenta de Twitter. Laura Liang Aron, portavoz del Gobierno, le respondió. “No cumple con los requisitos de las leyes electorales y defender o promover la autodeterminación es contrario a lo que se requiere de un candidato”.

Dos días después, los seguidores de Wong terminaron de explotar tras conocer lo pactado en una reunión del presidente Xi Jinping con su Comité Central en la capital. Allí hablaron de implantar el patriotismo dañado en aquellos pueblos rebeldes. Concretamente, en Hong Kong. Dejaron claro sus propósitos: fortalecer la educación patriótica, endurecer la seguridad y reestructurar el sistema político y económico de la antigua colonia británica.