Redacción | Grupo Marmor
Las olas de calor extremo no solo afectan la comodidad y la salud inmediata, sino que también pueden acelerar el envejecimiento biológico, según un estudio reciente publicado en Science Advances.
Investigadores de la Universidad del Sur de California han descubierto que la exposición prolongada a altas temperaturas puede alterar procesos celulares fundamentales, aumentando el riesgo de deterioro físico y enfermedades relacionadas con la edad.


Un envejecimiento acelerado por el calor
El estudio analizó datos de 3,686 adultos con una edad promedio de 68 años y encontró que aquellos que vivían en zonas con olas de calor frecuentes presentaban una edad biológica mayor que su edad cronológica.
Según los investigadores, este deterioro celular es comparable al daño causado por el tabaquismo o el consumo excesivo de alcohol.
Eunyoung Choi, investigadora de la Escuela Leonard Davis de Gerontología, explicó que “el deterioro biológico se acumula con el tiempo y eventualmente conduce a enfermedades y discapacidades”.
Esto se debe a cambios en la metilación del ADN, un proceso que regula la expresión de los genes y que es altamente sensible a factores ambientales, como el calor extremo.
Riesgos para la salud y variaciones geográficas
Los efectos del calor extremo varían según la región. Por ejemplo, los residentes de Phoenix, Arizona, mostraron una edad epigenética 14 meses mayor que los habitantes de Seattle, Washington, incluso tras ajustar factores como ingresos, actividad física y hábitos de vida.
El estudio también destaca que el calor extremo afecta la capacidad del cuerpo para regular su temperatura, especialmente en adultos mayores, lo que aumenta el riesgo de deshidratación, golpes de calor y enfermedades cardiovasculares.
Además, la combinación de altas temperaturas con humedad elevada dificulta la disipación del calor corporal, intensificando el impacto en la salud.
Un llamado a la acción para mitigar los efectos del calor
Los expertos señalan que estos hallazgos tienen implicaciones importantes para la salud pública y la lucha contra el cambio climático.