Hoy, 30 de agosto, en el marco del Día Internacional de las Personas Detenidas Desaparecidas, la ciudad de Morelia amanece con los rostros de nuestros familiares desaparecidos.
Estos rostros, colocados en distintos espacios públicos, son un recordatorio de la deuda pendiente del Estado mexicano con miles de familias que seguimos exigiendo verdad y justicia. La desaparición forzada constituye una de las más graves violaciones a los derechos humanos y, mientras no haya respuestas, la herida permanecerá abierta en nuestra sociedad.
Las familias organizadas reiteramos que no dejaremos de buscar, de denunciar y de visibilizar esta realidad que golpea a nuestro país. Hoy, Morelia se viste con la memoria de quienes nos faltan, porque su ausencia nos obliga a seguir en pie de lucha.
Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos.