Durante una intervención en el Congreso de la Unión, la diputada Guadalupe Araceli Mendoza, integrante del llamado Movimiento del Sombrero, aseguró que el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, ha generado una nueva ola de conciencia y exigencia de justicia en Michoacán.
La legisladora señaló que la muerte del edil no solo representó un ataque contra su persona, sino también contra el proyecto social y político que encabezaba. En su mensaje, advirtió que quienes pensaron que con su muerte silenciarían al movimiento “se equivocaron”, pues —dijo— “despertaron al tigre dormido”, en alusión a la fuerza ciudadana que continúa demandando justicia.
Mendoza también destacó la importancia de dar continuidad al legado de Manzo a través de su esposa, Grecia Quiroz, actual alcaldesa, e hizo un llamado a las autoridades para esclarecer el crimen y frenar la violencia política que afecta a Michoacán.
Con este pronunciamiento, la diputada reiteró el compromiso del movimiento con la verdad, la justicia y la defensa del proyecto que Carlos Manzo impulsó durante su gestión.


















