Margarita Arreola/ Grupo Marmor
Las velas de la Divina Providencia son una tradición católica que suelen llevarse a bendecir el último día del año o el primero del Año Nuevo, la intención es que se tenga abundancia en los próximos 12 meses.
Son velas pequeñas de colores o blancas y cada una simboliza un mes del año, una vez han recibido el agua bendita, se prende una el día primero del mes.
Estos rituales de Año Nuevo se pueden adquirir prácticamente en cualquier entrada a las iglesias católicas, también hay semillas, borregos para la abundancia y hasta pulseras.
El precio por caja que contiene los doce meses oscila en los 130 pesos, también hay casa de las velas como opción de regalo.
Las velas de colores tienen un significado, para enero suele usarse el color blanco para pedir por la paz y la pureza del nuevo año; para febrero se utiliza el color rosa como símbolo del amor; en marzo el rojo pata representar la valentía; para abril el amarillo que representa la sabiduría; mayo el verde hace referencia a la salud; en junio el color celeste es para pedir por la serenidad.
Para el o mes de julio se usa la vela naranja para la vitalidad y la alegría; mientras que para agosto se prende la de color violenta como símbolo de la transformación; en septiembre la vela borgoña hace referencia a la estabilidad y bienestar; en octubre el color gris es para la reflexión, mientras que en noviembre es marrón es para la gratitud y en diciembre vuelve al blanco para poner fin a un ciclo.


















