La mañana del 2 de enero de 2026, un sismo de magnitud 6.5 con epicentro en Guerrero sacudió gran parte del país y fue percibido desde el sur hasta el centro, incluida la Ciudad de México. El Servicio Sismológico Nacional (SSN) emitió un reporte especial en el que explicó qué originó este movimiento telúrico y cómo interactúan las placas tectónicas que afectan a México.
Según el SSN, el sismo se generó por el desplazamiento de una falla inversa, un tipo de fractura donde un bloque de roca se eleva sobre otro, liberando energía acumulada en la corteza terrestre. Este proceso es característico de zonas donde las placas tectónicas convergen, como ocurre frente a las costas del Pacífico mexicano, explicó el organismo.
El organismo recordó que México se encuentra en una región de alta actividad sísmica debido a la interacción de cinco placas tectónicas principales: Norteamérica, Cocos, Pacífico, Rivera y Caribe, cuya dinámica constante produce temblores frecuentes.
En particular, el estado de Guerrero concentra aproximadamente el 25 % de la actividad sísmica del país, debido a que la placa de Cocos se subduce por debajo de la placa de Norteamérica en la trinchera Mesoamericana, liberando tensiones acumuladas con episodios como el registrado este viernes.
El SSN indicó además que esta interacción tectónica mantiene a México como una de las regiones más activas sísmicamente en el mundo, donde los movimientos de las placas continúan moldeando el relieve y generando eventos telúricos regularmente. N+
La explicación oficial busca brindar mayor comprensión sobre el fenómeno y recalcar que se trata de procesos geológicos naturales, sin relación con ciclos calendáricos o fenómenos externos.



















