Si tus calcetines favoritos han perdido su blancura y se ven amarillentos, no necesitas químicos fuertes para devolverles su brillo. Solo necesitas limón y bicarbonato de sodio, dos aliados naturales que actúan como blanqueadores suaves y desinfectantes.
Pasos:
- Llena un recipiente con agua caliente.
- Agrega el jugo de un limón y una cucharada de bicarbonato de sodio.
- Remoja los calcetines durante 30–60 minutos.
- Lava como de costumbre y deja secar al sol para potenciar el efecto blanqueador natural.
Este truco no solo ayuda a blanquear tus prendas, sino que también las mantiene frescas y libres de malos olores, ¡y sin químicos agresivos!



















