El 6 de enero se celebra en México y en muchos países el Día de los Reyes Magos, una tradición con raíces en el cristianismo que rememora el momento en que unos sabios llegados de Oriente (luego conocidos como Melchor, Gaspar y Baltasar) fueron guiados por una estrella hasta Belén para adorar al niño Jesús y ofrecerle regalos como símbolo de reconocimiento y adoración: oro, incienso y mirra. Este episodio está relatado en el Evangelio de San Mateo en el Nuevo Testamento.
La celebración también se vincula con la Epifanía, palabra que significa “manifestación” o “revelación”, y que en el calendario litúrgico católico marca la aparición de Jesús al mundo pagano representado por los Reyes Magos.
Con el paso del tiempo, los magos (cuyos nombres no figuran en la Biblia) fueron descritos en la tradición cristiana como tres figuras que simbolizan las tres partes del mundo conocido en la antigüedad y diversas etapas de la vida humana, así como la universalidad de la fe cristiana.
En México esta fecha es especialmente esperada por los niños, quienes tradicionalmente reciben regalos en la mañana del 6 de enero, y las familias comparten la Rosca de Reyes, un pan emblemático de la festividad.



















