Cartas al cielo: así se formó la tradición de escribir a los Reyes Magos

Banner

En México, cada 5 de enero, niñas y niños redactan o dictan cartas dirigidas a Melchor, Gaspar y Baltasar como parte de la preparación para el Día de Reyes, que se conmemora el 6 de enero en distintas regiones del país. La práctica se realiza principalmente en hogares y, en algunos casos, a través de buzones instalados por instituciones, como parte de actividades de temporada.

El Día de Reyes en México se relaciona con la celebración cristiana de la Epifanía, fecha en la que se recuerda la visita de los Reyes Magos al nacimiento de Jesús. El origen religioso se vincula con el relato bíblico del Evangelio de Mateo, donde se menciona la llegada de “magos de oriente” que ofrecen regalos. Con el tiempo, la festividad se integró a costumbres locales en diversos países, incluido México, donde el 6 de enero se asocia con reuniones familiares y entrega de obsequios a niñas y niños.

En el caso mexicano, especialistas en historia cultural han documentado que la conmemoración de la Epifanía se difundió durante el periodo virreinal como parte de las prácticas religiosas promovidas en la Nueva España. A lo largo de los siglos, la celebración fue incorporando elementos sociales y domésticos que, en la actualidad, incluyen dinámicas como la rosca de reyes y la organización de actividades para la niñez.

La carta a los Reyes Magos, sin embargo, no corresponde a los primeros periodos de la tradición. Estudios sobre escritura popular y memoria social señalan que el formato epistolar como medio para “pedir” regalos se consolidó de manera más tardía, con registros documentales que se ubican hacia finales del siglo XIX. Este desarrollo se asocia a cambios sociales y tecnológicos: mayor disponibilidad de papel, expansión de servicios postales, incremento de la alfabetización y crecimiento del comercio de juguetes. En ese contexto, escribir una carta se convirtió en una práctica familiar accesible, repetible y vinculada a la fecha del 6 de enero.

Con el paso del tiempo, la tradición se extendió y adoptó variaciones. En algunos hogares, las cartas se colocan en zapatos o en lugares definidos antes de dormir; en otros, se entregan a familiares que asumen la tarea de “enviarlas”. En espacios públicos, algunas instituciones han impulsado actividades de recepción de cartas para mantener la costumbre y fomentar la participación infantil.

Entre las iniciativas que se han difundido en diferentes años se encuentran los buzones y dinámicas de temporada organizadas por Correos de México, que ha anunciado en diversas ocasiones la instalación de puntos de recepción de cartas en sedes específicas, acompañadas de actividades con enfoque cultural o familiar. Estas acciones suelen presentarse como eventos temporales previos al 6 de enero.

Actualmente, la escritura de cartas a los Reyes Magos se mantiene como una práctica vigente en México, con presencia tanto en el ámbito doméstico como en actividades organizadas por instituciones durante los primeros días de enero. Las referencias históricas disponibles ubican el origen de la carta como una costumbre moderna relacionada con el desarrollo del correo y la escolarización, mientras que la celebración del 6 de enero se mantiene vinculada a la Epifanía y a tradiciones familiares que se actualizan cada año.