La rosca de Reyes es uno de los postres más esperados de la temporada, pero también uno de los alimentos con más calorías durante las fiestas. Un trozo de 50 g aporta entre 186 y 250 calorías, además de 7 g de grasa, 29 g de carbohidratos y 3.3 g de proteína, aunque estos valores aumentan si la rosca tiene relleno o decoraciones adicionales.
Este pan tradicional, hecho con harina, huevo, mantequilla, azúcar y frutas cristalizadas, pertenece al grupo de los carbohidratos. Para disfrutarlo sin afectar la alimentación, los especialistas recomiendan porciones moderadas y acompañarlo con bebidas bajas en calorías como té o café negro, evitando combinaciones con chocolate caliente o atole que duplican el consumo calórico.
Mariana Isabel Valdés Moreno, nutricionista de la UNAM, señala que no es necesario dietas extremas: “La clave está en el equilibrio. Combina tu trozo de rosca con verduras, frutas y proteínas durante el día y podrás disfrutar del postre sin culpa”.
En resumen, la rosca de Reyes puede ser un deleite de temporada si se consume con moderación y de manera consciente.


















