Almendras remojadas: la cantidad recomendada al día para apoyar el control de peso, glucosa y colesterol

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El consumo moderado de almendras remojadas puede integrarse a una alimentación equilibrada como apoyo en el control del peso corporal y en la regulación de la glucosa y el colesterol, de acuerdo con evidencia científica y recomendaciones de organismos especializados en nutrición.

Diversos estudios señalan que las almendras son una fuente relevante de grasas insaturadas, fibra, proteína vegetal, magnesio y antioxidantes. Estos nutrientes se asocian con una mayor sensación de saciedad, un mejor control glucémico y la reducción del colesterol LDL cuando se consumen de forma regular y en porciones adecuadas.

De acuerdo con la American Heart Association (AHA) y la Harvard T.H. Chan School of Public Health, la porción diaria recomendada de frutos secos, incluidas las almendras, es de aproximadamente 28 a 30 gramos, lo que equivale a 20–23 almendras. En el caso de personas que buscan bajar de peso o estabilizar la glucosa, especialistas sugieren no exceder esta cantidad debido a su aporte calórico.

El remojo previo —generalmente entre 8 y 12 horas— no cambia de forma significativa el contenido calórico, pero puede facilitar la digestión y mejorar la biodisponibilidad de algunos nutrientes, según publicaciones de la Academy of Nutrition and Dietetics. Además, su consumo sin sal ni azúcares añadidos es clave para obtener beneficios cardiovasculares.

La American Diabetes Association (ADA) indica que los frutos secos pueden ayudar a reducir los picos de glucosa tras las comidas cuando sustituyen alimentos con alto contenido de carbohidratos refinados, siempre dentro de un plan alimentario individualizado.

Especialistas coinciden en que las almendras remojadas no son un tratamiento por sí solas, pero pueden formar parte de una dieta balanceada, acompañada de actividad física y supervisión profesional, para contribuir al control del peso y de parámetros metabólicos.