El gobierno federal de México mantiene en curso el proceso legislativo para reducir de manera gradual la jornada laboral semanal, con el objetivo de pasar del límite actual de 48 horas a un máximo de 40 horas hacia el año 2030. La propuesta contempla una transición escalonada que comenzará formalmente en 2026 y que implicará modificaciones constitucionales y a la Ley Federal del Trabajo.
La iniciativa forma parte de una agenda laboral impulsada por el Ejecutivo federal y actualmente se encuentra en etapa de análisis y discusión en el Congreso de la Unión. Hasta el momento, no se ha concretado su publicación en el Diario Oficial de la Federación, por lo que las disposiciones aún no son obligatorias.
Contexto del proceso legislativo
La discusión sobre la reducción de la jornada laboral en México se intensificó a lo largo de 2025, cuando autoridades federales anunciaron la intención de homologar el tiempo de trabajo semanal con estándares adoptados en otros países. A partir de ese anuncio, se instalaron mesas de diálogo con representantes del sector empresarial, sindicatos, especialistas en derecho laboral y autoridades gubernamentales.
Durante estos espacios se analizaron los posibles impactos económicos, productivos y laborales de una reducción de horas, así como los mecanismos para implementar el cambio sin afectar los salarios ni las prestaciones de las personas trabajadoras. El resultado fue la construcción de una propuesta de transición gradual que busca permitir a los centros de trabajo adaptarse de forma progresiva.
En diciembre de 2025, el Ejecutivo federal presentó formalmente iniciativas de reforma constitucional y legal ante el Poder Legislativo. El objetivo central es establecer en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos el derecho a una jornada laboral máxima de 40 horas semanales y adecuar la legislación secundaria para su aplicación.
Esquema de reducción gradual
De acuerdo con la propuesta presentada, la reducción de la jornada laboral no será inmediata. En su lugar, se plantea un calendario progresivo que permita disminuir dos horas por año a partir de 2027, hasta alcanzar el objetivo final en 2030.
El esquema previsto es el siguiente:
- Año 2026: Se considera un periodo de transición. Durante este año no se establece todavía un nuevo límite obligatorio de horas, pero se prevé la entrada en vigor del marco legal que dará sustento al proceso gradual.
- 1 de enero de 2027: La jornada laboral máxima se reducirá de 48 a 46 horas semanales.
- 1 de enero de 2028: El límite se ajustará a 44 horas semanales.
- 1 de enero de 2029: La jornada máxima será de 42 horas semanales.
- 1 de enero de 2030: Se alcanzará el límite definitivo de 40 horas semanales.
Durante todo el proceso, se establece que la reducción de horas no deberá implicar disminuciones salariales ni afectaciones a las prestaciones laborales vigentes.
Cambios en horas extraordinarias
Además de la reducción de la jornada ordinaria, la propuesta contempla modificaciones relevantes en la regulación de las horas extraordinarias. Entre los principales ajustes considerados se encuentran:
- La limitación de las horas extra a un rango máximo de entre 9 y 12 horas por semana.
- El establecimiento de un tope de 12 horas máximas de trabajo por día, considerando la suma de la jornada ordinaria y las horas extraordinarias.
- La prohibición expresa de que personas menores de edad realicen horas extraordinarias.
- La regulación de las horas extras pagadas al triple, estableciendo un límite específico para este tipo de jornadas.
Estos cambios buscan actualizar el marco normativo sobre el tiempo de trabajo y reforzar los mecanismos de control y supervisión en los centros laborales.
Registro y control de la jornada laboral
Otro de los componentes incluidos en la iniciativa es la implementación obligatoria de sistemas de registro de la jornada laboral. Las empresas deberán contar con mecanismos, preferentemente electrónicos, que permitan documentar de forma precisa las horas trabajadas, los descansos y las horas extraordinarias.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social será la dependencia encargada de emitir las disposiciones administrativas necesarias para definir cómo deberán operar estos sistemas, así como los lineamientos de supervisión y verificación.
Estado actual del tema
Al 8 de enero de 2026, la reducción de la jornada laboral en México sigue en proceso legislativo. Las iniciativas presentadas continúan su análisis en las cámaras del Congreso, sin que hasta ahora se haya emitido una aprobación definitiva ni se haya publicado el decreto correspondiente.
Las autoridades han señalado que la entrada en vigor del nuevo marco legal podría darse en el transcurso de 2026, lo que permitiría formalizar el inicio del periodo de transición previo a la reducción efectiva de horas a partir de 2027.
Mientras tanto, organizaciones empresariales, sindicatos y dependencias gubernamentales mantienen el diálogo para definir los detalles operativos y los ajustes necesarios en los distintos sectores productivos.
Próximos pasos previstos
Entre las acciones que siguen en el proceso se encuentran:
- La discusión y votación de las reformas constitucionales y legales en el Senado y la Cámara de Diputados.
- La promulgación del decreto correspondiente y su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
- La emisión de lineamientos técnicos y administrativos por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
- La preparación de empresas y centros de trabajo para adaptarse al calendario de reducción gradual de la jornada.
Hasta el momento, no se han anunciado cambios adicionales ni ajustes al calendario originalmente planteado, por lo que el esquema hacia 2030 se mantiene como la referencia principal del proyecto.



















