Ciudad de México, 8 de enero de 2026.
El gobierno de México expresó su postura oficial ante los recientes acontecimientos en Venezuela, luego de que Estados Unidos confirmara una operación militar que derivó en la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y en una intervención directa en el país sudamericano.
A través de posicionamientos diplomáticos, las autoridades mexicanas señalaron su rechazo al uso de la fuerza como mecanismo para la resolución de conflictos entre Estados y reiteraron su apego a los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos y respeto a la soberanía nacional, establecidos en la política exterior mexicana.
La operación estadounidense generó reacciones en distintos países de América Latina y en organismos internacionales, donde se han planteado preocupaciones sobre el impacto regional, la estabilidad política del continente y las posibles consecuencias económicas, particularmente en el sector energético.
Implicaciones regionales
Venezuela es un actor relevante en el mercado petrolero del hemisferio, por lo que los acontecimientos recientes han generado atención en países con vínculos comerciales y energéticos en la región. México, que mantiene relaciones diplomáticas con diversos países del Caribe y América del Sur, observa con cautela los efectos que esta situación pueda tener en los flujos comerciales, la cooperación regional y la estabilidad política.
Las autoridades mexicanas han reiterado la importancia de privilegiar soluciones diplomáticas y mecanismos multilaterales para atender crisis internacionales, sin emitir pronunciamientos adicionales sobre medidas concretas.
Estado actual
Hasta el momento, México no ha anunciado cambios en su relación bilateral con Estados Unidos derivados de estos hechos, aunque se mantiene atento a la evolución de la situación en Venezuela y a las decisiones que puedan tomarse en foros internacionales.



















