El Gobierno de México elevó su apuesta por el desarme voluntario como parte de la estrategia nacional de pacificación, al incrementar los incentivos económicos que se otorgan a la ciudadanía por el canje de armas de fuego.
De acuerdo con autoridades federales, el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz” busca retirar armas de las calles sin investigaciones ni sanciones, a cambio de apoyos en efectivo, con montos mayores para armas de alto poder como fusiles y ametralladoras. La intención es disminuir riesgos en los hogares y prevenir delitos vinculados con el uso de armas.
Estos serán los nuevo montos que los ciudadanos recibirían en caso de canjear sus armas de manera anónima:
Ametralladora: 33 mil 650 pesos (26 mil 450 pesos en 2025).
Fusiles semiautomáticos y automáticos: 32 mil 960 pesos.
Morteros: 14 mil 55 pesos (en 2025 se pagaban 11 mil 815).
Lanzamisiles: 7 mil 500 pesos.
Bazucas: 6 mil 250 pesos.
Granadas: 4 mil 405 pesos.
Armas fantasma de cualquier calibre: 1,220 pesos.
Armas para salva y diábolos: 995 pesos.
Cartuchos de dinamita: 395 pesos.
El esquema se implementa en coordinación con fuerzas federales y gobiernos estatales y municipales, mediante módulos instalados en espacios públicos y templos, donde las personas pueden entregar armamento de manera anónima y segura.
El reforzamiento del programa ocurre en un contexto de debate nacional e internacional sobre la violencia armada y la seguridad pública, donde el gobierno federal ha reiterado que la prevención y la reconstrucción del tejido social son ejes centrales para alcanzar la paz.
Autoridades subrayaron que el desarme voluntario no solo contribuye a reducir homicidios y accidentes, sino que también envía un mensaje de corresponsabilidad social en favor de comunidades más seguras.



















