Cuba recibió este fin de semana un cargamento de 86 mil barriles de petróleo enviados desde México, en un momento crítico para su sistema eléctrico. La embarcación Ocean Mariner, con bandera de Liberia, llegó a la bahía de La Habana y comenzó a descargar el combustible en la refinería Ñico López, ubicada en el municipio de Regla.
El envío, que zarpó a finales de diciembre desde el complejo Pajaritos de Pemex, forma parte de un esfuerzo continuado de México para apoyar a la isla frente a los prolongados cortes de energía, que en algunas zonas superan las 20 horas diarias. Esta ayuda se considera vital ante la caída de los suministros tradicionales provenientes de Venezuela, país que solía cubrir gran parte de la demanda energética cubana.
Junto al Ocean Mariner, otra nave, el Eugenia Gas, completó recientemente envíos similares desde territorio mexicano. Ambos cargamentos buscan paliar la falta de combustible de las centrales eléctricas cubanas, cuya infraestructura obsoleta y la escasez de divisas han provocado una crisis energética desde mediados de 2024.
Cuba requiere aproximadamente 110 mil barriles diarios para cubrir sus necesidades básicas. De ese total, unos 40 mil provienen de la producción nacional, mientras que el resto depende de importaciones, principalmente de México y en menor medida de Rusia y Venezuela. Esta dependencia externa se ha vuelto más crítica tras la disminución de los suministros venezolanos, que en años recientes rondaban los 50 mil barriles diarios, pero que hoy se limitan a entre 10 y 30 mil.
Con la llegada de este nuevo cargamento, las autoridades cubanas buscan aliviar los apagones y garantizar la operación de las termoeléctricas, que consumen la mayor parte del combustible. La coordinación con México refuerza la estrategia de abastecimiento mientras la isla enfrenta restricciones económicas y desafíos logísticos en el sector energético.




























