Invierno y vitamina D: por qué aumenta la preocupación en países alejados del ecuador

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En las regiones ubicadas lejos del ecuador, la llegada del invierno reduce la exposición a la radiación solar, principal fuente natural de vitamina D, lo que ha reavivado la atención de autoridades sanitarias y especialistas por el riesgo de deficiencia en la población general.


La vitamina D cumple un papel clave en la absorción de calcio, la salud ósea y el funcionamiento del sistema inmunológico. Sin embargo, su síntesis en el organismo depende en gran medida de la exposición de la piel a la luz solar. Durante los meses invernales, la menor duración de los días, el uso de ropa abrigadora y las bajas temperaturas limitan este proceso, especialmente en países situados en latitudes altas.

Instituciones como los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) señalan que en otoño e invierno los niveles de vitamina D tienden a disminuir en la población, en particular entre adultos mayores, personas con movilidad reducida y quienes pasan la mayor parte del tiempo en espacios cerrados. En Europa, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) ha advertido que la producción cutánea de esta vitamina es insuficiente durante varios meses del año debido al bajo ángulo del sol.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha subrayado que una deficiencia prolongada de vitamina D puede asociarse con problemas óseos, como osteoporosis y mayor riesgo de fracturas, además de afectar el funcionamiento muscular. Por ello, diversos organismos de salud recomiendan mantener una alimentación equilibrada que incluya alimentos fuente de vitamina D y, en algunos casos, consultar a profesionales de la salud sobre estrategias de prevención adecuadas.


Ante la reducción de la exposición solar en invierno, especialistas coinciden en la importancia de la información y la prevención para evitar deficiencias de vitamina D, un tema que cada año cobra mayor relevancia en los países alejados del ecuador.