Cada vez más familias eligen adoptar animales de refugios o protectoras en lugar de comprarlos a criadores o tiendas. Esta preferencia responde a factores económicos, éticos y sociales que especialistas en bienestar animal consideran determinantes en la evolución de la tenencia responsable de mascotas.
Organizaciones dedicadas a la protección animal, como Best Friends Animal Society, señalan que la adopción de perros y gatos está vinculada al objetivo de reducir la sobrepoblación de animales en situación de abandono y disminuir las tasas de eutanasia en refugios. De acuerdo con datos recientes de esta organización, durante 2023 se registraron más de dos millones de adopciones de mascotas en Estados Unidos, aunque persiste el desafío de equilibrar estas cifras frente a la compra comercial de animales.
Otro factor relevante es el aspecto económico. Especialistas veterinarios explican que las cuotas de adopción suelen ser menores que el costo de compra y, en muchos casos, incluyen servicios básicos como vacunación, esterilización y colocación de microchip, lo que representa un ahorro inicial para las familias.
Asimismo, autoridades y asociaciones protectoras advierten que la adopción contribuye a desalentar prácticas de cría irresponsable, en las que no siempre se garantizan condiciones adecuadas de salud y bienestar para los animales. En este contexto, un estudio realizado en España en 2025 reveló que el 94 por ciento de los habitantes de Madrid prefiere adoptar antes que comprar, motivados principalmente por razones éticas y de protección animal.
Especialistas coinciden en que este comportamiento refleja un cambio cultural, donde las mascotas son consideradas parte integral del núcleo familiar.
La adopción de mascotas se consolida como una alternativa responsable y accesible, impulsada por una mayor conciencia social sobre el bienestar animal y la importancia de brindar un hogar a quienes lo necesitan.


















