Canadá y China buscan “ganancias históricas” con nueva alianza estratégica

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Redacción / Grupo Marmor

En una visita que marca un punto de inflexión en las relaciones bilaterales, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente de China, Xi Jinping, anunciaron este viernes en Beijing el inicio de una nueva asociación estratégica orientada a generar “ganancias históricas” para ambos países, tras años de tensiones diplomáticas y comerciales. Esta visita es la primera de un líder canadiense al gigante asiático desde 2017 y forma parte de los esfuerzos de Ottawa por diversificar sus relaciones económicas fuera de su tradicional dependencia de Estados Unidos.

La nueva cooperación se centrará en sectores clave como agricultura y agri-alimentación, energía y finanzas, considerados por Carney como áreas donde pueden surgir avances inmediatos y sostenibles. El objetivo, según el primer ministro canadiense, es aprovechar las fortalezas complementarias de cada país para impulsar el crecimiento económico mutuo y enfrentar los desafíos de un entorno global cada vez más volátil.

Como parte de este acercamiento, Canadá y China alcanzaron un acuerdo preliminar para reducir barreras comerciales que incluye la disminución de aranceles sobre productos importantes para cada economía. Ottawa permitirá la entrada de hasta 49 000 vehículos eléctricos chinos con un arancel reducido, mientras que Pekín acordó disminuir sus impuestos a las semillas de canola canadienses, un mercado de miles de millones de dólares para los agricultores de Canadá. Además, se espera que otras exportaciones como langosta, guisantes y productos agrícolas tengan mejores condiciones de acceso al mercado chino.

Este nuevo capítulo en las relaciones entre Canadá y China ocurre en medio de un contexto global marcado por tensiones comerciales y políticas, especialmente tras las tarifas impuestas por Estados Unidos a varios productos. Aunque Ottawa sigue siendo un estrecho aliado de Washington, la movida refleja un enfoque más pragmático para asegurar mercados alternativos y reforzar la resiliencia económica del país. Analistas consideran que, aunque todavía persisten desafíos, este diálogo renovado podría influir