Nick Reiner, hijo del director de cine Rob Reiner y la fotógrafa Michele Singer Reiner, enfrenta cargos por el asesinato de sus padres el pasado 14 de diciembre en su hogar de Brentwood, Los Ángeles. La tragedia ocurrió un día antes de que fuera detenido, después de que su hermana recibiera una llamada de alerta de una masajista sobre la situación.
Según información del New York Times, Nick Reiner, de 32 años, había estado sometido a una tutela por motivos de salud mental en 2020, la cual concluyó en 2021. Durante este periodo, un juez determinó que el joven padecía una “grave discapacidad” que le impedía cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda o vestimenta. No está claro por qué la tutela no se extendió más allá de ese año.
Fuentes cercanas al caso indicaron que en las semanas previas a los asesinatos, Reiner experimentó dificultades derivadas de un cambio en su medicación, necesaria por su diagnóstico de esquizofrenia y trastorno esquizoafectivo en distintos momentos. Aunque el tratamiento anterior era eficaz, los efectos secundarios llevaron a su médico a modificarlo aproximadamente un mes antes del crimen.
Reiner también ha enfrentado problemas de adicción a lo largo de los años. Su abogado defensor inicial, Alan Jackson, se retiró del caso el 7 de enero, y actualmente su defensa está a cargo de un abogado de oficio. Jackson indicó que, de acuerdo con la legislación de California, Nick Reiner no sería considerado culpable de asesinato debido a su condición mental.
El acusado compareció por primera vez el 17 de diciembre ante un tribunal con una bata azul de prevención de suicidio. Posteriormente, se informó que estaba bajo vigilancia por riesgo de suicidio en el Centro Correccional Twin Towers de Los Ángeles y en régimen de aislamiento, según reportó People el 5 de enero.



















