Brahim Díaz, lágrimas y gloria como máximo goleador de la Copa Africana

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El delantero marroquí Brahim Díaz vivió una montaña rusa de emociones en la final de la Copa Africana. Minutos después de fallar un penalti decisivo frente a Senegal, que habría dado a Marruecos su segundo título continental, el atacante del Real Madrid recibió la bota de oro del torneo con lágrimas en los ojos.

El malagueño de 26 años intentó un lanzamiento a lo ‘Panenka’ demasiado centrado, que fue detenido con facilidad por Edouard Mendy. La jugada, en el tiempo de descuento, dejó escapar la victoria para Marruecos ante 69,500 espectadores en el estadio Príncipe Moulay Abdallah de Rabat, y el título finalmente cayó en manos de Senegal tras la prórroga.

Pese a la tristeza del momento, Brahim Díaz fue reconocido por su desempeño goleador a lo largo del campeonato. La entrega del trofeo estuvo a cargo del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien también premió a Sadio Mané como Mejor Jugador del torneo, a Yassine Bono como mejor portero y a la selección anfitriona por su juego limpio, recogido por Hakimi.

La bota de oro de Díaz simboliza su brillante campaña individual, incluso cuando el equipo no alcanzó la gloria colectiva.