Este domingo se conmemora el Día Mundial de la Nieve, el 19 de enero, una oportunidad para recordar que este fenómeno natural no es solo un paisaje invernal o un motivo para practicar deportes: es un recurso esencial para la vida en la Tierra.
La nieve actúa como un enorme almacén de agua. Durante el invierno se acumula en las montañas y, al derretirse en primavera, abastece ríos, embalses y acuíferos, garantizando agua para consumo humano, agricultura y ecosistemas. En regiones como España, este aporte es especialmente crucial en los meses secos, cuando las precipitaciones son escasas.
Pero la nieve también puede ser peligrosa. Aludes y nevadas intensas a bajas altitudes representan riesgos que debemos conocer y respetar, recordándonos que la naturaleza es tanto generosa como impredecible.
Más allá del ocio y el deporte, el Día Mundial de la Nieve nos invita a valorar, cuidar y proteger este recurso vital, símbolo de equilibrio entre el ser humano y el medio ambiente.



















