Tener abejas en tu jardín no solo lo hace más vibrante, sino que también ayuda a la polinización y al equilibrio del ecosistema. Estos insectos son aliados esenciales que contribuyen a la supervivencia de muchas plantas y cultivos que consumimos a diario.
Atraerlas es más fácil de lo que crees: basta con elegir flores y hierbas ricas en néctar y polen, colocar recipientes con agua limpia y asegurar que tengan un espacio seguro para posarse y beber. Entre las plantas más efectivas para atraerlas están: lavanda, girasoles, margaritas, dalias abiertas, petunias, claveles, caléndula, geranios, menta, romero, albahaca y tomillo.
Recuerda cambiar el agua de los bebederos con frecuencia y situarlos cerca de las flores para que las abejas puedan hidratarse sin riesgo. Con estos simples pasos, tu jardín se convertirá en un refugio lleno de color, vida y polinizadores felices.



















