Redacción / Fernanda Valdespino
La tragedia ferroviaria ocurrida la noche del domingo en Adamuz, provincia de Córdoba (Andalucía), dejó al menos 39 personas fallecidas, informó este lunes el Ministerio del Interior de España, que advirtió que esta cifra aún no es definitiva y podría aumentar conforme avancen las labores de rescate e identificación de víctimas.
El siniestro se produjo alrededor de las 19:45 hora local cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que viajaba desde Málaga hacia Madrid, descarriló e invadió la vía contigua, impactando contra otro convoy de Renfe que circulaba en sentido contrario. Además de los fallecidos, las autoridades han reportado más de un centenar de heridos, varios de ellos en estado grave, que han sido trasladados a hospitales de la región.
Las labores de emergencia, que incluyen equipos de rescate, fuerzas de seguridad y servicios sanitarios, continúan en la zona afectada entre los escombros de los vagones siniestrados. Las autoridades han desplegado centros de atención a familiares y han habilitado instalaciones médicas para atender a los lesionados.
El accidente ha generado conmoción y solidaridad a nivel nacional e internacional, y las investigaciones preliminares apuntan a un problema técnico en la vía o en los trenes como posible causa, aunque aún no hay conclusiones oficiales. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, canceló su agenda internacional para seguir de cerca la situación y declaró tres días de luto oficial en honor a las víctimas.



















