Margarita Arreola / Grupo Marmor
Morelia, Mich.— El titular de la oficina en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Andrés Morales Arciniega, advirtió que ciudades con el nombramiento de Patrimonio de la Humanidad, como Morelia, deben trabajar de manera constante para conservar esta distinción, ya que existen diversos factores que podrían ponerla en riesgo.
El representante de la UNESCO subrayó que no se trata únicamente de conservar un título, sino de proteger una cultura que pertenece al mundo. Señaló que lo que está en riesgo es aquello que hace único a cada sitio inscrito en la lista del patrimonio mundial, es decir, su esencia histórica, social y cultural.
Entre los factores que podrían derivar en cambios en las disposiciones de la UNESCO, Morales Arciniega mencionó el desplazamiento de habitantes a causa de la gentrificación, así como problemas sociales y de acceso al agua, los cuales pueden provocar la pérdida del patrimonio material y cultural.
En cuanto a las pintas realizadas durante manifestaciones sociales en el Centro Histórico de Morelia, aclaró que no representan un factor decisivo para la pérdida del nombramiento, aunque sí afectan el patrimonio físico y visual. No obstante, puntualizó que estas expresiones también reflejan dinámicas sociales y que la cultura no es estática.
Morelia obtuvo el nombramiento de Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1991, gracias a su riqueza arquitectónica y a la conservación de monumentos emblemáticos como la Catedral Metropolitana, el Acueducto y los edificios históricos del primer cuadro de la ciudad.
Tras recibir esta distinción por parte de la UNESCO, se implementaron medidas para el ordenamiento del comercio informal en el Centro Histórico de la capital michoacana.



















