México enfrenta un plazo de dos meses para controlar el brote de sarampión y evitar la pérdida de su estatus de país libre de la enfermedad, reconocimiento otorgado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La evaluación final está prevista para abril de 2026, luego de que las autoridades sanitarias solicitaran una prórroga ante la persistencia de casos.
El brote se originó en febrero de 2025 en el estado de Chihuahua y, desde entonces, se han confirmado casos en las 32 entidades federativas. De acuerdo con información oficial de la Secretaría de Salud, hasta mediados de enero de 2026 se contabilizan más de 7 mil casos acumulados y 24 defunciones asociadas a la enfermedad.
El secretario de Salud, David Kershenobich, informó que la OPS otorgó un periodo extraordinario para demostrar el control de la transmisión comunitaria. Señaló que otros países de la región, como Canadá y Estados Unidos, enfrentan procesos similares de evaluación sanitaria debido al repunte de casos.
Como parte de la estrategia de contención, el Gobierno de México reforzó la campaña nacional de vacunación, con la meta de alcanzar una cobertura mínima del 95 % en la población susceptible. Hasta el momento, se han aplicado más de 11 millones de dosis, y las autoridades aseguran contar con suficientes vacunas para los próximos dos años.
Las acciones incluyen la aplicación de dosis anticipadas a bebés de 6 a 11 meses, así como el refuerzo de esquemas en niñas, niños, personal de salud, trabajadores del sector educativo y poblaciones con alta movilidad.
El cumplimiento de estas medidas será determinante para que México conserve su estatus sanitario internacional y logre interrumpir la transmisión del virus en el corto plazo.



















