Mantener el Bluetooth activado de forma permanente en un teléfono móvil es una práctica común, pero especialistas en ciberseguridad y tecnología advierten que puede tener implicaciones en consumo de batería, privacidad y seguridad digital, dependiendo del uso y del entorno.
El Bluetooth es una tecnología inalámbrica diseñada para conectar dispositivos a corta distancia, como audífonos, relojes inteligentes o sistemas de audio. De acuerdo con la Federal Trade Commission (FTC) de Estados Unidos, cuando esta función permanece encendida, el dispositivo emite señales constantes en busca de conexiones disponibles, lo que puede incrementar de manera gradual el consumo de batería.
En materia de seguridad, expertos de la empresa de ciberseguridad ESET señalan que, aunque los sistemas operativos actuales cuentan con protocolos de protección más robustos, mantener el Bluetooth activo puede aumentar la superficie de exposición ante intentos de acceso no autorizado, especialmente en espacios públicos. Ataques como el bluejacking o el bluesnarfing, aunque poco frecuentes, siguen siendo riesgos documentados.
Por su parte, investigadores del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) indican que el Bluetooth moderno utiliza cifrado y autenticación, lo que reduce significativamente las vulnerabilidades, siempre que el usuario mantenga actualizado el sistema operativo y evite aceptar conexiones desconocidas.
En cuanto a la privacidad, el Bluetooth encendido puede permitir la detección del dispositivo por sistemas de rastreo comercial en tiendas o espacios concurridos, una práctica reconocida por universidades como el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en estudios sobre tecnologías de proximidad.
Especialistas coinciden en que apagar el Bluetooth cuando no se utiliza puede contribuir a un uso más eficiente del dispositivo y a reducir riesgos innecesarios, sin afectar su funcionamiento cotidiano cuando se activa de manera puntual.



















