Este 20 de enero se cumple un año del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca para asumir su segundo mandato como presidente de Estados Unidos, etapa que ha marcado un giro significativo en la agenda internacional y ha redefinido las relaciones con diversos países.
A lo largo de estos primeros 365 días, la administración estadounidense ha enfrentado múltiples desafíos globales, destacando un discurso y acciones firmes en materia de seguridad, migración y comercio, que han generado tensión e incertidumbre en la comunidad internacional.
México, por su condición de país vecino y socio estratégico, se ha ubicado entre las naciones más presionadas por Washington, principalmente a raíz de la crisis migratoria y del tráfico de fentanilo, situación que ha llevado al gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum a fortalecer sus estrategias de seguridad y comercio exterior.
Política migratoria más estricta
Una de las principales promesas de campaña de Trump fue contener la migración irregular hacia Estados Unidos. Para ello, su gobierno impulsó medidas más severas orientadas a la expulsión de personas sin estatus legal en el país.
El año 2025 ha sido señalado como el periodo con mayor número de deportaciones en la historia reciente de Estados Unidos, derivado de operativos intensificados que han afectado principalmente a migrantes mexicanos y latinoamericanos. Estas acciones incluyen procesos de repatriación y, en algunos casos, detenciones de personas con antecedentes penales.



















