Con la llegada de febrero se reaviva una de las tradiciones culinarias más queridas de México: los tamales del Día de la Candelaria. Cada 2 de febrero, millones de personas disfrutan de este platillo ancestral, que se ha convertido en una parada gastronómica casi obligada en todo el país.
Se calcula que en esa fecha se venden alrededor de 30 millones de tamales, en incontables versiones (desde los clásicos verde y rojo hasta dulces o envueltos en hojas de plátano o maíz), reflejo de la enorme diversidad de la cocina mexicana. Aunque la Candelaria es una festividad católica, esta costumbre tiene raíces más antiguas: para muchas comunidades indígenas el 2 de febrero marca el inicio de un nuevo ciclo agrícola y la bendición del maíz, ingrediente que da vida a este símbolo gastronómico nacional.



















