La compra de nueve camionetas de lujo para los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación abrió un nuevo debate dentro de Morena. Mientras algunos la cuestionan por contradecir la austeridad republicana, el senador Gerardo Fernández Noroña salió en defensa de la decisión y aseguró que se trata de una “herramienta de trabajo”, no de un privilegio.
La SCJN informó que adquirirá nueve camionetas Jeep Cherokee, una para cada ministro, con precios que oscilan entre 1.06 y 1.77 millones de pesos por unidad. De acuerdo con el máximo tribunal, la renovación responde a criterios de seguridad institucional, ya que los vehículos anteriores dejaron de cumplir con los estándares necesarios.
Noroña argumentó que ciertos cargos del Estado requieren vehículos oficiales para desempeñar sus funciones y descartó que se trate de un lujo. Incluso señaló que, en muchos casos, los ministros utilizan recursos personales, como sus teléfonos celulares, para actividades públicas, pese a los recortes salariales.
Sin embargo, dentro del propio movimiento hubo voces críticas. El diputado Ricardo Monreal expresó su desacuerdo y advirtió que este tipo de decisiones chocan con los principios de la Cuarta Transformación. Afirmó que la ciudadanía tiene razón al cuestionar estas compras y recordó que los servidores públicos deben actuar con congruencia y moderación.



















