A unos meses de la Copa Mundial de la FIFA 2026, México enfrenta un rezago en materia de conectividad digital en comparación con Estados Unidos y Canadá, países con los que compartirá la sede del torneo. Esta situación plantea retos para cumplir con los estándares tecnológicos que exige la FIFA para sus eventos.
De acuerdo con especialistas en telecomunicaciones, la limitada infraestructura de banda ancha, las bajas velocidades de internet y el alto costo del espectro radioeléctrico han frenado el desarrollo de redes capaces de soportar el volumen de datos, transmisiones en alta definición y servicios digitales que demandará el campeonato.
Cifras de la firma Ookla indican que México se mantiene por debajo de sus socios en velocidad de descarga tanto en internet fijo como móvil, lo que subraya la necesidad de invertir en fibra óptica, redes móviles avanzadas, ciberseguridad y sistemas de pago digital para atender a una afición cada vez más conectada.


















