La economía de México registraría un crecimiento de 1.2 por ciento en 2026, lo que representaría una recuperación moderada tras el avance de apenas 0.4 por ciento previsto para 2025, de acuerdo con estimaciones de Bank of America, en un entorno marcado por la incertidumbre comercial y la volatilidad internacional.
Carlos Capistrán, economista en jefe para Latinoamérica y Canadá del banco, señaló que el desempeño del país ha logrado mantenerse a flote gracias al comportamiento de las exportaciones, las cuales crecieron por encima de 5 por ciento en términos reales durante 2025, pese a los ajustes derivados de los aranceles y las tensiones comerciales impulsadas por Estados Unidos.
Durante una conferencia de prensa, el especialista advirtió que México enfrenta un problema estructural de bajo crecimiento, al señalar que el Producto Interno Bruto (PIB) prácticamente se ha mantenido estancado en la última década, especialmente en términos per cápita.
Capistrán explicó que la fortaleza del sector exportador fue el principal factor que permitió al país evitar una recesión en 2025, y anticipó que este mismo componente podría volver a ser el principal motor económico en 2026, siempre y cuando se mantenga el acceso al mercado estadounidense.
Respecto al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el banco considera como escenario base su continuidad, aunque con episodios recurrentes de volatilidad durante el proceso de revisión. No descartó que algunos temas, como el energético, queden sujetos a revisiones más frecuentes, lo que prolongaría la incertidumbre para la inversión.
El economista subrayó que una eventual ruptura del acuerdo comercial representaría un golpe severo para la economía mexicana, dado que más del 80 por ciento del comercio exterior del país se concentra en Estados Unidos, lo que haría al crecimiento económico vulnerable ante cambios en la relación bilateral.


















