Un nuevo estudio longitudinal publicado en JAMA Network Open advierte que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en la infancia no solo afecta el comportamiento y la atención, sino que también podría influir en la salud física décadas después.
La investigación, que analizó datos de casi 11 000 personas desde los 10 hasta los 46 años, encontró que quienes presentaron altos rasgos de TDAH en la niñez tuvieron un 14 % más de probabilidad de desarrollar dos o más enfermedades crónicas en la mediana edad, frente a quienes tenían puntuaciones más bajas de estos rasgos.
Entre los padecimientos asociados están asma, migrañas, dolor de espalda, epilepsia, diabetes, cáncer y otros problemas físicos, además de mayor riesgo de discapacidad que dificulta realizar actividades cotidianas o laborales.
Parte del vínculo se explica por factores como mayor prevalencia de problemas de salud mental, sobrepeso y tabaquismo en personas con TDAH. Los autores subrayan que, aunque muchas personas con TDAH pueden vivir vidas saludables, la detección temprana y el apoyo continuo son clave para reducir estos riesgos.



















