El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se encuentra en el centro de la polémica tras un discurso en el que realizó comentarios sobre la intimidad, las mujeres y las relaciones personales, expresiones que han generado fuertes críticas en redes sociales y en sectores políticos y sociales.
Durante su intervención, Petro se autodefinió como un “macho alfa” y emitió declaraciones sobre la vida íntima, incluidas referencias a Jesucristo y María Magdalena, así como frases sobre “las cosas que hace en la cama”, afirmando que será “inolvidable”. Estas expresiones fueron calificadas por distintos analistas como inapropiadas para un jefe de Estado.
El mandatario también provocó controversia al referirse a profesionales de la salud con mayor trayectoria como “antiguas y maltrechas”, mientras contrastó esa descripción con personal “joven y hermoso”, lo que fue interpretado por algunos sectores como un comentario discriminatorio y sexista.
A ello se sumaron afirmaciones sobre la forma en que, según él, los colombianos “conquistan a las mujeres”, comparaciones entre mujeres europeas y latinas, y una generalización sobre la relación entre inteligencia y atractivo físico en los hombres.
En el ámbito político internacional, Petro pidió que Nicolás Maduro sea devuelto a Venezuela para ser juzgado en su país y afirmó que Estados Unidos lo mantiene “secuestrado”, declaraciones que se dan a pocos días de una reunión que sostendrá con el expresidente estadounidense Donald Trump.
Las declaraciones han reavivado el debate sobre el tono, el contenido y la responsabilidad del discurso presidencial, así como sus posibles implicaciones políticas y diplomáticas.

















