Maricruz López/Grupo Marmor
A días del Super Bowl 2026, una campaña publicitaria encendió la conversación en redes y en la industria del marketing. Pepsi presentó un adelanto de su nuevo anuncio, una pieza que juega con símbolos profundamente arraigados en la memoria colectiva de los consumidores y que muchos interpretaron como un golpe directo a su principal competidor.
El comercial, creado para promocionar Pepsi Zero Sugar, utiliza la figura de un oso polar dentro de una dinámica de degustación a ciegas. El recurso narrativo se apoya en el concepto de “la elección”, mostrando al personaje tomar una decisión inesperada, lo que ha sido leído como una provocación en el contexto de la histórica rivalidad entre las dos grandes marcas de refrescos.
Especialistas en publicidad señalan que el anuncio apuesta más por el impacto cultural que por la confrontación explícita, recurriendo al humor y a referencias simbólicas ampliamente reconocibles. La estrategia busca captar la atención durante uno de los espacios publicitarios más costosos y vistos del año, donde cada segundo es clave para posicionar un mensaje.
Aunque no hay señalamientos directos ni menciones a otras marcas, la pieza ha reavivado el debate sobre la llamada “guerra de las colas”, una competencia que durante décadas ha marcado la narrativa del marketing global y que, una vez más, encuentra en el Super Bowl su escenario principal.


















