Una manta raya oceánica gigante albina, conocida como Tofi, ha sido documentada como un caso único en el planeta. Con casi siete metros de envergadura, este ejemplar carece por completo de pigmentación, una condición extremadamente rara entre las mantas oceánicas.
Apodada como el “fantasma del mar”, Tofi ha sido observada patrullando las aguas de la Gran Barrera de Coral en Australia, convirtiéndose en un fenómeno de gran interés para científicos y conservacionistas. Su existencia representa un auténtico milagro genético y un recordatorio de la biodiversidad extraordinaria que aún habita los océanos.





























