Además de ser una de las bebidas más consumidas del mundo, el café sigue despertando interés científico por sus posibles beneficios a la salud. Estudios recientes apuntan a que una variedad en particular —el café Arábica tostado— podría tener un papel relevante en el control de la diabetes tipo 2.
Investigadores del Instituto de Botánica de Kunming, perteneciente a la Academia China de Ciencias, publicaron en la revista Beverage Plant Research un estudio en el que analizaron compuestos naturales presentes en este tipo de café. El equipo, encabezado por el doctor Minghua Qiu, identificó sustancias llamadas diterpenos, conocidas por su actividad biológica.
Durante pruebas de laboratorio, los científicos aislaron nuevos ésteres de diterpenos del café Arábica tostado y observaron que estos compuestos mostraron una capacidad moderada para inhibir la enzima α-glucosidasa, relacionada con la descomposición de carbohidratos y la rapidez con la que el azúcar llega a la sangre.
El análisis se realizó mediante técnicas avanzadas como resonancia magnética nuclear y espectrometría de masas, lo que permitió detectar tres compuestos clave con potencial terapéutico. En algunos casos, su eficacia fue comparable a la de fármacos utilizados para tratar la diabetes tipo 2, al menos en condiciones de laboratorio.
Aunque los resultados aún no son concluyentes y se requieren estudios en humanos, otras instituciones, como la Sociedad Española de Diabetes, coinciden en que el consumo habitual de café se asocia con un menor riesgo de desarrollar la enfermedad, posiblemente por su efecto en el control del peso y la sensación de saciedad.
Eso sí, los especialistas advierten que la cafeína puede reducir de forma temporal la sensibilidad a la insulina, por lo que el consumo debe ser moderado. Aun así, el café Arábica tostado se perfila como un interesante aliado potencial dentro de una dieta equilibrada.



















