El agua micelar se ha convertido en un básico del skincare, pero sus beneficios van mucho más allá de retirar maquillaje. Este líquido compuesto por micelas —partículas que atrapan grasa e impurezas— ayuda a mantener la piel limpia, equilibrada y fresca sin agredirla.
Si aún no la aprovechas al máximo, aquí te contamos siete formas en las que puede beneficiar a tu piel.
- Controla el brillo
Ayuda a eliminar el exceso de sebo y suciedad acumulada en el rostro, incluso en capas profundas de la piel. - Limpia los poros
No solo actúa en la superficie, también remueve residuos que se alojan en los poros y pueden causar imperfecciones. - Ideal para la doble limpieza
Funciona como el primer paso para retirar maquillaje, polvo y contaminantes antes del lavado tradicional con jabón facial. - Aporta hidratación
Es apta para todo tipo de piel. En cutis seco o sensible puede ayudar a reducir la sensación de tirantez y el enrojecimiento. - No necesita enjuague
A diferencia de otros limpiadores, puedes usarla sin agua, perfecta para limpiezas rápidas o días sin maquillaje. - Respeta el pH natural
No altera el equilibrio del rostro, por lo que es una opción suave y segura para el uso diario. - Elimina maquillaje resistente
Es eficaz para retirar productos a prueba de agua como delineadores, máscaras de pestañas y labiales de larga duración.



















