México acumula 7 624 casos confirmados de sarampió en 31 entidades federativas, con 26 defunciones, según el Boletín Epidemiológico con corte al 26 de enero de 2026. El brote se ha extendido por casi todo el país, salvo Campeche, y registra transmisión comunitaria sostenida desde hace 12 meses, lo que ha motivado una revisión del estatus de eliminación de la enfermedad por parte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La mayor parte de los casos confirmados se concentra en Chihuahua, que supera los 4 500 contagios, seguido por Jalisco y Chiapas, mientras que estados como Michoacán, Guerrero y Sinaloa también reportan casos importantes.
De las 26 muertes registradas, 21 ocurrieron en Chihuahua, dos en Jalisco y una en Durango, Sonora y Michoacán.
La mayoría de los casos se han presentado en niños pequeños, especialmente menores de un año y entre 1 y 4 años, grupos con las tasas de incidencia más altas, reflejando que una gran parte de la población afectada no cuenta con esquema de vacunación completo contra el sarampión.
La OPS ha señalado que la persistencia de la transmisión durante más de un año podría llevar a que México pierda oficialmente su estatus de eliminación del sarampión si no se toman medidas efectivas para cortar las cadenas de contagio.
Autoridades sanitarias han reforzado las campañas de vacunación con la vacuna triple viral (SRP) y exhortan a la población a completar esquemas de inmunización para reducir la propagación del virus, especialmente en poblaciones vulnerables.



















