La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue interceptada por manifestantes en San Quintín, Baja California, quienes aprovecharon su visita para exigir obras públicas, mejores servicios de salud y la revocación de mandato de la alcaldesa Miriam Cano.
Durante el encuentro, los inconformes reclamaron el rezago en infraestructura, la falta de hospitales y atención médica, así como presuntas irregularidades en el gobierno municipal, lo que generó un momento de tensión que rápidamente se viralizó en redes sociales.
Ante las demandas, la presidenta escuchó a los manifestantes y se comprometió a enviar un representante del Gobierno Federal para dar seguimiento puntual a las peticiones y revisar la situación en el municipio.
Videos del momento comenzaron a circular en plataformas digitales, donde usuarios debatieron sobre las exigencias ciudadanas y la respuesta del gobierno federal ante el reclamo directo a la mandataria.



















