Julieta Coria/Grupo Marmor
El primer ministro de España, Pedro Sánchez, anunció un paquete de medidas que entrará en vigor a partir de la próxima semana y que marcará un giro contundente en la regulación de las plataformas digitales.
Entre las acciones principales, el gobierno español modificará la ley para responsabilizar legalmente a los ejecutivos de las plataformas por diversas infracciones cometidas dentro de sus servicios, rompiendo con el modelo actual de escasa rendición de cuentas.
Además, la manipulación algorítmica y la amplificación de contenidos ilegales serán tipificadas como nuevo delito penal, con el objetivo de frenar prácticas que, según el Ejecutivo, dañan la convivencia democrática.
Sánchez también informó la creación de un sistema de seguimiento del odio y la polarización, que permitirá rastrear, medir y exhibir cómo las plataformas digitales contribuyen a la división social y a la difusión de discursos de odio.
Uno de los puntos más polémicos es la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años. Las empresas estarán obligadas a implementar mecanismos reales y efectivos de verificación de edad, descartando simples casillas de confirmación.



















