Maricruz López/Grupo Marmor
Una clienta denunció haber sido encerrada dentro de una sucursal de la zapatería Flexi, ubicada en el centro comercial Parque Puebla, luego de realizar el pago de un producto con tarjeta bancaria. El hecho fue difundido a través de redes sociales y generó reacciones entre usuarios, así como la atención de autoridades y de la empresa involucrada.
De acuerdo con el testimonio difundido, la clienta efectuó su compra mediante terminal bancaria; sin embargo, la empleada del establecimiento argumentó que el pago no se había reflejado de inmediato. Ante esta situación, la trabajadora habría impedido que la clienta saliera del local mientras se aclaraba la transacción. Minutos después, el pago fue confirmado por la institución bancaria.
Especialistas en derechos del consumidor señalan que, conforme a la Ley Federal de Protección al Consumidor, ningún establecimiento puede retener a una persona bajo el argumento de una aclaración comercial, ya que este tipo de acciones podrían constituir una falta administrativa o incluso un delito, dependiendo de las circunstancias. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha reiterado en diversos comunicados que las controversias por pagos electrónicos deben resolverse sin vulnerar los derechos de los clientes.
Tras la difusión del caso, Flexi informó que revisaría lo ocurrido para determinar responsabilidades internas y reiteró su compromiso con la atención adecuada a los consumidores. Hasta el momento, no se ha confirmado si la clienta presentó una denuncia formal ante las autoridades correspondientes.



















