Estados Unidos — Diciembre de 2015.
El empresario y político Donald Trump, cuando era precandidato presidencial, protagonizó una sesión de fotos poco común junto a un águila calva, el ave nacional y símbolo de Estados Unidos. La sesión formó parte de un reportaje elaborado por la revista Time, que lo situó como uno de los posibles candidatos a ser elegido “Persona del Año”.
La fotografía fue tomada en la oficina de Trump en la Trump Tower en Nueva York, donde el ave, llamada Uncle Sam (o “Tío Sam”), fue traída desde Texas por un especialista en aves para el reportaje.
Durante la sesión, no todo salió como se esperaba: en varios momentos el águila se mostró inquieta, movió sus alas de forma vigorosa y llegó incluso a intentar picotear al entonces candidato, lo que quedó registrado en imágenes y videos que posteriormente fueron difundidos.
El momento se volvió especialmente comentado porque la presencia del águila —símbolo patriótico estadounidense— junto a Trump pareció encajar con la imagen que el político buscaba proyectar en su campaña, aunque algunos usuarios interpretaron las reacciones del ave con humor o sorpresa.
La sesión con Uncle Sam quedó como una de las escenas más curiosas entre las fotografías promocionales vinculadas a la figura de Trump en ese ciclo político, y ha sido recordada en redes y medios por el inusual encuentro entre hombre y animal.




























