En redes sociales volvió a circular un video del entonces primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, protagonizando un episodio que fue interpretado como una muestra de sencillez en el ejercicio del poder.
En las imágenes se observa cómo, tras derramar accidentalmente su café, el funcionario no solicitó apoyo de su personal; por el contrario, pidió un trapeador y limpió el suelo por su cuenta, para después continuar con su agenda.
El video fue retomado recientemente a raíz de otro material difundido en México, en el que se aprecia al ministro Hugo Aguilar mientras personal a su alrededor limpia sus zapatos tras un incidente similar, lo que detonó críticas y comparaciones en plataformas digitales.
Ambos episodios reavivaron el debate en redes sociales sobre el ejercicio del poder, el uso de privilegios y las expectativas ciudadanas respecto al comportamiento de los funcionarios públicos.

















