Xochimilco es uno de los sitios más emblemáticos de la Ciudad de México, pero entre sus canales existe un lugar que destaca por su aura inquietante: la Isla de las Muñecas. Su fama es tal que hoy existen imitaciones, lo que ha generado confusión entre visitantes que creen haber llegado a la original sin hacerlo.
La verdadera isla se localiza en la laguna de Teshuilo, dentro del Área Natural Protegida Ejidos de Xochimilco y San Gregorio Atlapulco, una zona alejada del circuito turístico tradicional. A diferencia de las réplicas —una en el canal Apampilco y otra cerca del Parque Ecológico—, esta propiedad cuenta con un certificado oficial que acredita su autenticidad como la Isla de las Muñecas de don Julián Santana.
La leyenda cuenta que don Julián comenzó a colgar muñecas en los años 50 tras encontrar el cuerpo de una niña ahogada, buscando ahuyentar presencias sobrenaturales. Con el paso del tiempo, la chinampa se llenó de miles de muñecas deterioradas, creando la atmósfera que hoy la caracteriza. En 2001, el propio don Julián murió ahogado en el mismo sitio, lo que reforzó el mito.
Actualmente, la isla es administrada por su sobrino y puede visitarse en trajinera, aunque el trayecto suele durar entre hora y media y dos horas, por lo que es importante avisar desde el embarcadero que se desea ir a la isla original.



















