El Super Bowl LX no solo paralizó a Estados Unidos, también movilizó a miles de aficionados internacionales que viajaron hasta Santa Clara, California, para presenciar el duelo entre Patriots de Nueva Inglaterra y Seahawks de Seattle en el estadio Levi’s.
Entre la marea de fanáticos destacaron seguidores mexicanos provenientes de ciudades como Ciudad de México, Monterrey, Toluca, San Luis Potosí y Michoacán, quienes no escatimaron en gastos para estar presentes en el evento más importante de la NFL.
Algunos asistentes compartieron los sacrificios económicos realizados. Alexandra y Gabriel, padre e hija originarios de la capital del país, desembolsaron cerca de 250 mil pesos en boletos y vuelos para apoyar a los Patriots. Luis, michoacano radicado en San Francisco, invirtió alrededor de 10 mil dólares para asegurar su lugar.
También hubo historias especiales, como la de Homero y Evelyn, una pareja con equipos rivales que convirtió el Super Bowl en un regalo inolvidable. En los alrededores del estadio, banderas, jerseys y colores de distintos países reflejaron el ambiente festivo que rodeó al gran juego.



















