El repunte de casos de sarampión en México ha encendido las alertas sanitarias, pero los expertos de la UNAM aclaran que las personas mayores de 50 años generalmente no necesitan vacunarse. Esto se debe a que durante su infancia la transmisión del virus era alta y la mayoría probablemente contrajo la enfermedad, desarrollando inmunidad natural.
La vacuna triple viral (SPR o MMR), que protege contra sarampión, rubéola y paperas, sigue siendo fundamental para menores de 50 años que no tengan el esquema completo o no puedan comprobarlo. Dos dosis, a los 12 meses y a los seis años, son esenciales para prevenir contagios y complicaciones.
Además, ciertos grupos no deben vacunarse sin supervisión médica: personas con alergias graves, embarazadas, inmunodeprimidos, quienes hayan recibido transfusiones recientes o ciertas vacunas, y pacientes con antecedentes de convulsiones o consumo de medicamentos específicos. En caso de brotes o viajes internacionales, se recomienda consultar al médico sobre la necesidad de dosis de refuerzo.



















